Comprender la salud del cerebro a lo largo de la vida: Una conversación con Kristen George, PhD, MPH

 

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El mes pasado se celebró el 12º aniversario de Brain Health Registry. Gracias a la dedicación de más de 100.000 participantes, hemos logrado avances significativos en la comprensión de cómo cambia la salud del cerebro con el paso del tiempo y cómo podemos prevenir mejor el deterioro cognitivo. 

Recientemente hablamos con Kristen George, PhD, MPH, Profesora Adjunta de la Universidad de California, Davis, y colaboradora de Brain Health Registry, para saber cómo las experiencias vitales y los factores de salud afectan al envejecimiento cerebral y al riesgo de demencia. Su investigación pone de relieve un cambio importante en nuestra forma de pensar sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias relacionadas: puede que la prevención tenga que empezar mucho antes de lo que creíamos. 

Kristen George, PhD, MPH, Profesora Adjunta de la Universidad de California, Davis, y colaboradora de Brain Health Registry

De la salud del corazón a la del cerebro
La doctora George comenzó su trabajo en salud cardiovascular, centrándose en la prevención. Más tarde se interesó por cómo la salud del corazón afecta al cerebro. 

“Los cambios cerebrales relacionados con la demencia pueden comenzar años, incluso décadas, antes de los síntomas”, explica. “Esto sugiere que la prevención debe empezar en la mediana edad o antes, no sólo en la vejez”. 

Su trabajo demuestra que las enseñanzas extraídas de la prevención de las cardiopatías pueden ayudar a comprender mejor, e incluso a reducir, el riesgo de demencia. 

Por qué es importante la representación en la investigación
El Dr. George estudia el envejecimiento cerebral en diversos grupos. Ha trabajado en estudios como KHANDLE, STAR y LifeAfter90, que incluyen a personas a menudo excluidas de la investigación.  

Estos estudios nos ayudan a conocer mejor el riesgo y la protección. Por ejemplo, STAR se centra en los adultos negros, que se enfrentan a un mayor riesgo de demencia en comparación con los adultos no negros. LifeAfter90 estudia a personas de 90 años o más -también conocidas como “los ancianos de más edad”, para comprender mejor qué favorece una larga vida y una buena salud cerebral.  

“Es esencial crear grupos de estudio diversos”, afirma el Dr. George. Sin ella, podemos pasar por alto importantes diferencias en el riesgo y la enfermedad. 

El papel de los factores sociales
La salud viene determinada por algo más que la biología. El Dr. George estudia cómo afectan a la salud cerebral el acceso y la calidad de la educación, la atención sanitaria, los espacios naturales al aire libre y las oportunidades económicas. 

Algunas comunidades se enfrentan a mayores riesgos de padecer enfermedades crónicas, incluida la demencia, debido a la desigualdad a largo plazo. Si abordamos estas causas profundas, podemos prevenir la enfermedad antes de que aparezca. 

Pequeños cambios, gran impacto
Cuando se trata de reducir el riesgo de demencia, no existe una solución única, pero sí hay pasos que se pueden seguir.  

Es fundamental controlar enfermedades como la obesidad, la hipertensión, la diabetes y el colesterol alto. Tomar los medicamentos según lo prescrito puede mejorar la salud. 

Los pequeños hábitos también importan. “Comprometerse a algo como caminar 10 minutos al día o acostarse 10 minutos antes puede generar impulso con el tiempo”, afirma. 

Con el tiempo, estos pequeños pasos pueden favorecer la salud cerebral a largo plazo. 

Enfoque en la salud cerebral de la mujer
El Dr. George también participa en el estudio GROW (Greater Sacramento Women’s Brain Health), que realiza un seguimiento de mujeres de 45 años o más. 

“Queremos entender por qué las mujeres tienen el doble de riesgo de demencia que los hombres”, afirma. 

El estudio también analizará cómo afectan la menopausia y los antecedentes reproductivos al envejecimiento cerebral, áreas que necesitan más investigación. 

Mirando al futuro
El trabajo del Dr. George ofrece un mensaje esperanzador: muchos factores que afectan a la salud cerebral pueden modificarse, y una intervención temprana podría marcar una diferencia significativa. 

Mediante el estudio de la salud cardiaca, las experiencias vitales y diversas poblaciones, los investigadores están obteniendo una imagen más clara del envejecimiento cerebral y de cómo protegerlo a lo largo del tiempo.

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